Pinguinos de Madagascar

Estos pinguinos no sólo sorprenden a los más pequeños, también los mayores se quedan con la boca abierta cuando ven a estos pequeños pinguinos en una mesa de celebración, sobre todo al pensar   lo que puede llegar a hacer una madre para que coman sus hijos… aunque en mi caso todavía es muy pequeño para comérselos, pero no para mirarlos y desear coger a uno de ellos!

Aunque parezcan difíciles de hacer son muy fáciles, pero eso sí, tendremos que dedicar unos minutos a unir las piezas de este puzzle comestible.

Empecemos:

Para elaborarlos vamos a necesitar:

  • huevos de codorniz
  • aceitunas negras sin hueso
  • pimientos de piquillo en tiras
  • zanahoria
  • palillos
  • paciencia

Preparación:

Lo primero que vamos a hacer es cocer los huevos de codorniz en un cazo con agua y sal (para poder pelarlos mejor), dejándolos cocer 7 minutos a fuego medio,  a partir del primer hervor. Pelarlos bajo un hilito de agua fría del grifo y reservar.

Ahora vamos a pelar la zanahoria y a cortar rodajas de medio centímetro aproximadamente de grosor y le vamos a cortar un poco a cada rodaja, como si fuera un mini quesito, porque las usaremos para darle forma a las patas y al pico.

A esas mini porciones de zanahoria le vamos a quitar un poco de los laterales, para que el pico pueda entrar en la cabeza, que sería una aceituna negra sin hueso.

Cortamos en tiras los pimientos de piquillo.

Repasamos: tenemos por un lado los huevos de codorniz cocidos, las aceitunas sin hueso y con el pico de zanahoria insertado, el pimiento cortado en tiras para formar la bufanda y la base de los pinguinos que son las rodajas de zanahoria en forma de patas.

Ahora sólo tenemos que coger unos palillos y primero pinchar la cabeza (la aceituna con el pico de zanahoria), después pincharemos las tiras de pimiento (la bufanda),  el huevo de codorniz (el cuerpo) y finalmente la rodaja de zanahoria al que le hemos cortado la mini porción (las patas).

Y ya están listos para nadar… en nuestras bocas, claro está.

Las cantidades dependerán de los invitados que tengamos en casa y de las veces que querrán repetir.

Crema de brócoli

Hoy vamos a descubrir una crema muy sana, ligera y realmente sabrosa: la crema de brócoli.

Desde que la probé por primera vez no pasa más de una semana  sin que la haga, porque además de rápida y fácil tiene un sabor muy suave y apetecible tanto en verano como en invierno, sólo es cuestión de jugar con la temperatura.

Del brócoli podríamos enumerar muchísimas propiedades, pero las principales son:

  • contiene vitaminas A,D y sobretodo C. Esta última nos ayudará a absorber mejor el hierro de los alimentos que incluyamos en nuestra dieta.
  • ácido fólico que es fundamental en la dieta de una futura mamá.
  • es un gran antioxidante, gracias a los fitonutrientes, que actúan en nuestro cuerpo  aumentando la producción de enzimas que desintoxican el organismo, eliminando todos los compuestos que lo amenazan.
  • contiene potasio y hierro.
  • investigadores estadounidenses aseguran que consumir semanalmente brócoli reduce el riesgo de muerte por cáncer de próstata, sobretodo si lo comemos con tomates. Pero no sólo es beneficioso para ellos sino también para nosotras, porque combate un cáncer que actualmente está muy extendido en la población femenina: el cáncer de mama, ya que suprime el crecimiento de los tumores en las glándulas mamarias y a su vez, también actúa sobre la metástasis de las células cancerosas (extensión del cáncer a otros órganos del cuerpo).
  • también reduce el cáncer de ovarios.
  • Elimina a una bacteria llamada helicobacter pylori , que es la causante de gastritis y úlceras. Este gran descubrimiento se consiguió tras una investigación en animales a los que se les infectó con esta bacteria para luego administrarles brócoli. Sorprendentemente la bacteria desapareció por completo de sus cuerpos. Este hallazgo casi nos asegura también su efectividad frente al cáncer gástrico.

Pues como más vale prevenir que curar, no sé tú, pero yo tendré muy en cuenta a este ramillete verde para protegerme de tanta adversidad!

Lo ideal es cocinar al vapor esta esmeralda vegetal, pero hoy vamos a descubrir otra forma de cocción que nos va a regalar como resultado final una crema tan deliciosas como ésta.

Ingredientes:

  • 1/2 kg de brócoli (pueden ser congelados)
  • 30 gr de aceite de oliva suave
  • 1 cebolla (100 gr aproximadamente)
  • 600 gr de agua
  • 4 cucharadas de leche desnatada
  • corazones de queso fresco
  • 1 cucharadita de sal fina yodada

Preparación con la Thermomix:

Meter en el vaso el aceite de oliva y programar 5 minutos, temperatura varoma y velocidad 1.

Agregar ahora la cebolla previamente cortada en trozos regulares y triturarla durante 5 segundos en velocidad 5.

Pochar durante 5 minutos en temperatura Varoma y velocidad 1.

Ahora vamos a pesar en nuestra máquina los 500 gr de brócoli (frescos o congelados) junto con el agua y la sal.

Programar 30 minutos en temperatura Varoma y velocidad 1.

Cuando termine el tiempo programado, destapar el vaso y dejar que baje la temperatura, para luego triturar en velocidad progresiva 5-7-10 hasta obtener una crema suave.

Añadir ahora la leche y volver a triturar unos segundos.

Decorar con los corazones de queso.

Para elaborar los corazones de queso simplemente hay que cortar un poco de queso fresco y con ayuda de un cortapastas (en este caso de forma de corazón) hacer formas para hacer más irresistible esta crema.

Para preparar esta receta sin Thermomix sólo tenemos que cocinar todos los ingredientes, excepto la leche, en una olla a presión o caldero. Cuando esté lista, agregarle la leche y triturar bien con una batidora de mano. Decorar con el queso y a disfrutar!

Bizcocho de naranja y canela

Lo que más me gusta de este bizcocho es el dulce aroma que recorre toda la casa cuando lo hago, ni el mejor de los ambientadores!!
Siempre me ha encantado la mezcla de naranja y canela, sobretodo porque la canela dulcifica mucho a la naranja neutralizando su acidez, por esto son la pareja perfecta.

Una anécdota muy curiosa es que siempre que explico a alguien cómo se elabora este bizcocho y le digo que la naranja se mete entera en la Thermomix, sin pelar, me mira desconfiada y me pregunta: ¿pero con la piel y todo?¿y no amarga? La respuesta la descubren ellos mismos cuando lo prueban.

Éste es un bizcocho que hago desde hace años y siempre que tengo muchas naranjas recurro a él, porque consigue  que mis desayunos sean suaves y frescos, porque si algo he de destacar de él, es lo esponjoso y suave que queda.

Y como ya nuestras bocas están salivando, vamos a conocer el procedimiento y los ingredientes que necesitaremos para elaborar otro bizcocho bueno, sano y con todo el sabor de la repostería casera.

Ingredientes:

  • 1 naranja
  • 200 gr de azúcar morena o 100 gr de fructosa
  • 3 huevos
  • 100 gr de aceite de oliva suave
  • 1 yogur natural
  • 250 gr de harina integral
  • 1 sobre de levadura química en polvo
  • 1 pizca de sal yodada
  • 1 cucharadita de canela en polvo

Preparación con la Thermomix :

Vamos a comenzar precalentando el horno a 180 º.

El segundo paso será limpiar bien la naranja,ya que la echaremos sin pelar, y después de trocearla, la meteremos en el vaso de la Thermomix.

Ahora añadimos a la naranja el azúcar o fructosa y los huevos, y programamos 3 minutos, temperatura 37º y velocidad 5.

Le añadimos el aceite y el yogur y mezclamos 10 segundos a velocidad 4.

Incorporamos la harina integral poco a poco para que coja aire y quede nuestro bizcocho más esponjoso, y también incluimos la levadura, la canela  y la sal.

Programar 15 segundos con velocidad 3 y terminar de mezclar con ayuda de una lengua y con movimientos envolventes.

Elegir un molde y engrasarlo con un poco de aceite de oliva y verter la mezcla obtenida en él.

Introducirlo en el horno durante 30 minutos aproximadamente (pinchar con un palillo para saber si ya está bien hecho).

Dejar enfriar sobre una rejilla o cerca de la ventana, pero cuidado con los gatos del vecino!!

Preparación sin la Thermomix:

Vamos a comenzar precalentando el horno a 180 º.

El segundo paso será limpiar bien la naranja,ya que la echaremos sin pelar, y después de trocearla, la meteremos en una jarra alta.

Ahora añadimos a la naranja el azúcar o fructosa y los huevos, y batimos muy bien durante 3 minutos. Es importante hacer bien este paso, para que quede esponjoso nuestro bizcocho.

Le añadimos el aceite y el yogur y volvemos a batir durante 1 minuto.

Verter la mezcla obtenida en un bol grande e ir metiendo en él la harina integral poco a poco, con ayuda de una varilla y con movimientos envolventes para que coja aire y quede nuestro bizcocho más esponjoso. Añadir la levadura, la canela  y la sal.

Elegir un molde y engrasarlo con un poco de aceite de oliva y verter la mezcla  en él.

Introducirlo en el horno durante 30 minutos aproximadamente (pinchar con un palillo para saber si ya está bien hecho).

Dejar enfriar sobre una rejilla o cerca de la ventana, pero cuidado con los gatos del vecino!!

Si lo deseamos podemos espolvorear con canela la superficie de nuestro bizcocho para intensificar su sabor.

 

Brochetas de huevitos balsámicos

Éste puede ser un entrante divertido para nuestra mesa navideña, unas fiestas en las que reaparece nuestro lado más infantil y nada mejor que alimentarlo (nunca mejor dicho) con estas simpáticas vaquitas que nos traen unos pinchitos muy sabrosos  que seguro darán que hablar entre nuestros comensales.

No sólo son originales, sino también son muy buenas y facilísimas de preparar.

También nos servirían para sorprender en el cumpleaños de los más pequeños, pero cuidado!! advertirles que las vaquitas no son comestibles…

Ingredientes:

  • huevitos de codorniz
  • tomates de ensalada
  • aguacates
  • pan de molde integral
  • crema de vinagre balsámico de Módena
  • semillas de granada para decorar

Preparación:

Lo único que tenemos que cocinar en esta receta son los huevitos de codorniz. Para ello los pondremos en un cazo con agua hirviendo y los dejaremos cocer con un poco de sal para que podamos luego pelarlos bien,  durante 7 minutos a partir del primer hervor.

Los pelamos y los reservamos.

A continuación vamos a cortar, con ayuda de un cortapastas, los trocitos de aguacate y de pan de molde y los reservaremos también.

Ahora desgranamos la granada, esa joya que nos regala la naturaleza en otoño para decorar con  color y sabor nuestros platos más originales.

Y llega el momento del montaje:

Cogemos unos pinchos de brochetas y vamos a colocar en primer lugar un huevito de codorniz, seguimos con el aguacate, el pan de molde y terminamos con un gajito de tomate.

Para que se mantengan firmes he usado unas finas tostadas integrales, pero también podríamos poner un dado de queso curado, que seguro también harán de base para nuestras jugosas brochetas.

Finalizaremos decorando y aromatizando con la crema de vinagre balsámico y las semillas de granada.

Seguro que tendremos que volver a la cocina para rellenar de nuevo estas brochetas.

Dependiendo de los comensales que tengamos haremos más o menos brochetas, es por eso que no he puesto cantidades determinadas de los ingredientes.

Aunque sí recomiendo que hagamos algunas de más, porque seguro que nadie se quedará satisfecho con una sola vaquita!

 

Huevos al plato canario

Ésta es otra de mis cenas favoritas y una idea más para camuflar las verduras que  los más pequeños de la casa no quieren ver ni en pintura.

Podemos cambiar los ingredientes y personalizar esta receta, pues quedan también estupendos con trocitos de atún, pollo y añadiéndole aceitunas negras, setas o cualquier ingrediente que se nos ocurra.

Los huevos al plato es una receta que suele incluir chorizo, morcilla y otros embutidos que no son nada recomendables si queremos mantener una dieta pobre en grasas saturadas, así que nosotros optaremos por estos huevos al plato canario, puesto que es una versión mucho menos calórica y más ligera,  para así irnos sin pesadez a la cama.

Lo ideal sería prepararlos en cazuelitas individuales, pero si no tenemos también podríamos usar una fuente que no sea muy alta.

Vamos entonces a conocer qué ingredientes necesitaremos:

Ingredientes:

  • menestra de verduras congeladas o frescas
  • pechuga de pavo en lonchas o en daditos
  • queso mozzarella
  • salsa de tomate ligera
  • champiñones laminados
  • 1 huevo por cazuelita

Preparación:

En primer lugar vamos a precalentar el horno a 180 grados con calor arriba o la opción de gratinar.

Ponemos 2 cucharadas de salsa de tomate ligera en el fondo de cada cazuelita y encima de ésta añadiremos las verduras, la pechuga de pavo y los champiñones laminados, todo ello en crudo.

Cascamos un huevo por cazuela,  intentado que quede centrado, y dispondremos el queso mozarella para que se nos funda con el calor del horno.

Introducir en el horno hasta que cuajen los huevos (10-15 minutos dependiendo del horno) y espolvoreamos con albahaca justo antes de servir para disfrutar de todo su aroma.

Las cantidades de los ingredientes dependerán de las cazuelitas que preparemos y del hambre que tengamos!
Se le puede añadir un poco de sal, pero yo sólo le he puesto la albahaca y para mi gusto no necesita más sal, ya que al preparar las verduras al horno y no cocerlas, no tienen contacto directo con el agua y es por ésto que mantienen todo su sabor.

Montaditos de berenjena

Esta receta es  muy fácil y práctica para cuando no tenemos tiempo de preparar una cena y queremos tomar algo ligero, bueno y apetecible.

Más que una receta, yo diría que es una sugerencia de presentación, porque no tiene complicación ninguna!!
Ingredientes:

  • 1 tomate pera
  • jamón de pavo
  • 1 berenjena
  • queso mozzarella
  • albahaca seca picada

Preparación:

Tras limpiar bien la berenjena, la vamos a cortar en rodajas de aproximadamente 1 centímetro de grosor y las vamos a dorar un poco en una sartén antiadherente, sin nada de aceite.

Cuando estén doradas y blanditas las colocaremos en un plato y le vamos a añadir el jamón de pavo, la rodaja del tomate pera y la mozzarella cortada en tiritas. Vamos a introducir los montaditos en el microondas a gratinar 5 minutos (si nuestro microondas no tiene gratinador lo podemos hacer en el horno) y espolvorear antes de servir con la albahaca.

Y ya está lista nuestra cena. Para que luego digan algunos que la comida rápida no es sana!!

Tortilla de papas ligera

Una de las claves para comer sano y no echar de menos esas recetas que no nos aportan beneficios a nuestro cuerpo, es comer de todo en su justa medida y adaptarlas a nuestra equilibrada nutrición. Es por ello que no deberíamos renunciar a nada para así no decaer en cualquier momento. Una buena opción sería  elaborar nuestras propias versiones menos calóricas.

Hasta una tortilla de papas la podemos elaborar con mucha menos grasas, simplemente evitando uno de los métodos menos sanos que hay en la cocina: freír los alimentos.
Y es que muchos nos olvidamos que el microondas no sólo sirve para calentarnos la comida y para descongelar, sino para cocinar rápido y sano cualquier ingrediente que imaginemos.

Como por ejemplo las papas, que quedan estupendas en este pequeño electrodoméstico y con él gastaremos menos tiempo, ensuciaremos menos la cocina y evitaremos esos pequeños accidentes como  quemarnos con una gota inesperada de aceite que salta cuando menos lo imaginamos. En definitiva, muchas ventajas y ningún inconveniente.

En mi versión ligera le he dado un toque de color y sabor con la zanahoria, pero sobra decir que podemos añadirle pimiento, calabacín o cualquier otra verdura que nos apetezca. Y digo verdura, porque sería mejor no añadirle más grasas como chorizo u otros embutidos grasos.

Además, no es necesario, porque así está buenísima y no necesita más que un poco de lactonesa para acompañar.

Ingredientes:

  • 2 papas medianas
  • 1/2 zanahoria
  • 1 cebolla
  • 3 huevos
  • 1 cucharada de aceite de Ajojil
  • 1 cucharadita de sal fina yodada

Preparación:

Lo primero que haremos será picar pequeñitas la cebolla y la zanahoria en una picadora o robot de cocina y meterlas en un recipiente apto para microondas junto con el aceite de Ajojil.

Introducir en el microondas a máxima potencia y sin tapar durante 3 minutos. Mientras,  vamos a pelar y cortar las papas en lascas pequeñas y no muy gruesas, para añadírselas al bol de la zanahoria y la cebolla. Remover bien la mezcla del recipiente, introducir las papas en lascas y volver a introducir en el microondas durante 8-9 minutos aproximadamente, dependiendo de la potencia de nuestro microondas.

La mejor manera de saber que ya están cocidas las papas es pincharlas con un tenedor y comprobar que están blanditas,  pero que no se rompen fácilmente.

En este punto, añadiremos los huevos batidos y la sal y vertemos la mezcla en una sartén antiadherente con un hilito de aceite de oliva para cuajar y dorar nuestra tortilla.

Si queremos que quede todavía más jugosa, podemos pincelar la superficie de ésta con aceite de Ajojil, pero muy poquita cantidad, así le daremos brillo con lo cual será mucho más apetecible.

Y a disfrutar de nuestra gastronomía tradicional sin sentimientos de culpabilidad!!

Albóndigas de pollo y pistachos

Los pistachos pertenecen al grupo de los frutos secos y por ello poseen hidratos de carbono, fibra, proteínas vegetales y grasas insaturadas.

Son un snack con importante valor energético, pero no por ello tendríamos que renunciar a su particular sabor, aunque  sí debemos racionarlo para que no se multipliquen  las calorías en  nuestros platos.

Con ellos se elaboran  desde unas natillas libanesas,  galletas o pasteles hasta unas albóndigas como las que hoy descubriremos: las albóndigas de pollo y pistachos.

Aunque parezca una unión un tanto extraña, matrimonios más raros se han visto, así que recomiendo esta receta ya que casan muy bien el uno con el otro.

Ingredientes:

  • 250 gr de pechuga de pollo
  • 50 gr de pan integral duro (del día anterior)
  • 50 gr de pistachos pelados
  • 1 huevo
  • 1/2 cucharadita de cúrcuma en polvo
  • 1/2 cucharadita de canela molida
  • 1 cucharadita de cilantro molido
  • 1 cucharadita de sal fina yodada
  • pan rallado integral para rebosar
  • salsa de tomate casera  para acompañar

Preparación con Thermomix:

Introducir en el vaso el pan duro en trozos, los pistachos pelados, las especias y la sal y darles varios golpes de turbo hasta que estén triturados. Si queremos que los trozos de pistachos destaquen en las albóndigas, picarlos solos, para controlar mejor el tamaño que queramos.

Añadir ahora la pechuga de pollo troceada y  el huevo y programar 30 segundos en velocidad 5.

Engrasarnos las manos con aceite o ponernos unos guantes de látex para ir formando las pequeñas albóndigas. Pasarlas por pan rallado integral (lo podemos hacer fácilmente en la Thermomix con el resto del pan duro integral y varios golpes de turbo) y freír en abundante aceite de oliva caliente.

Cuando estén doradas por ambos lados, colocarlas sobre servilletas absorbentes para eliminar el exceso de aceite y acompañarlas con la salsa de tomate casera.

Si queremos que queden más jugosas, podemos cocinarlas unos minutos dentro de la salsa de tomate, para que ablanden y resulten todavía más agradables.

Y ya tenemos otra razón para afirmar que nos gusta la comida libanesa!

Preparación sin Thermomix:

Introducir en una picadora o robot de cocina el pan duro en trozos, los pistachos pelados, las especias y la sal y triturar bien. Si queremos que los trozos de pistachos destaquen en las albóndigas, picarlos solos, para controlar mejor el tamaño que queramos.

Añadir ahora la pechuga de pollo troceada y  el huevo y mezclar en nuestra picadora hasta conseguir una masa homogénea.

Engrasarnos las manos con aceite o ponernos unos guantes de látex para ir formando las pequeñas albóndigas. Pasarlas por pan rallado integral (lo podemos hacer fácilmente en la picadora con el resto del pan duro integral) y freír en abundante aceite de oliva caliente.

Cuando estén doradas por ambos lados, colocarlas sobre servilletas absorbentes para eliminar el exceso de aceite y acompañarlas con la salsa de tomate casera.

Si queremos que queden más jugosas, podemos cocinarlas unos minutos dentro de la salsa de tomate, para que ablanden y resulten todavía más agradables.

Podríamos cambiar la sartén por el horno si no queremos sumar calorías de más a nuestra dieta. Precalentaríamos el horno a 180 grados y las dispondríamos sobre la bandeja del horno protegida con papel vegetal hasta que doren.

de Sonsoles Romero Publicado en Carnes

Berenjenas de arroz rojo

Después de conocer las estupendas propiedades de una de las variedades de arroz, como lo es el arroz rojo, vamos ahora a saborearlo en un relleno jugoso y saciante como lo es el interior de estas berenjenas.
Nos encontramos con un plato de fibra, carbohidratos, calcio y demás nutrientes, todos ellos juntos en esta fácil receta, que además nos presenta un relleno que podremos utilizar para introducirlo no sólo en berenjenas, sino también en calabacines, tomates, pimientos, huevos… en fin, en cualquier alimento que nos proporcione un pequeño espacio para introducirlo, lo dejo en manos de vuestra imaginación.

Ingredientes:

  • 1 berenjena grande
  • 1/2 cebolla
  • 1/2 calabacín
  • 1/2 zanahoria
  • 1 trozo de pimiento rojo o verde
  • 1 huevo cocido
  • 1 taza de arroz rojo
  • 1 puñadito de pasas moscatel
  • 2 cucharadas de requesón
  • salsa de soja
  • albahaca fresca picada o seca

Preparación:

Lo primero que vamos a hacer es cocinar al vapor la berenjena. Para ello tenemos que limpiarla muy bien y cortarla longitudinalmente para después cocinarla al vapor en un electrodoméstico destinado a ello o en la Thermomix. En este último caso programaremos 20 minutos con temperatura Varoma. No es necesario agregarle sal, ya que otra de las ventajas de la cocción al vapor es que los alimentos se cocinan en su jugo y se concentran las sales de éstos, sin necesidad de añadir más. Un truco para que no “bailen” las berenjenas y se asienten bien en el plato, es hacerles un corte en la base de cada mitad para que así tengan un apoyo y no se muevan a la hora de rellenarlas.

Mientras, vamos a cocinar el arroz rojo haciéndolo de forma más rápida en una olla a presión en sólo 15 minutos a partir de escuchar el pitido de la olla. Recordemos que al ser este arroz un tipo de arroz integral, tendremos que calcular 3 partes de agua por 1 de arroz, es decir, pondremos 3 tazas de agua y una cucharadita de sal yodada.
Tenemos las berenjenas cociéndose al vapor, el arroz rojo en la olla a presión… nos falta preparar la fritura que acompañará al arroz:
Para ello vamos a cortar pequeñito o picar en una picadora la cebolla, el calabacín, la zanahoria y el pimiento. Preparamos una sartén con un hilito de aceite de oliva virgen extra y rehogamos las verduras con un chorrito de salsa de soja, que nos dará un magnífico toque oriental.

En un pequeño cazo vamos a cocer el huevo y después lo vamos a picar y a reservar.

Cuando las verduras ya estén blanditas, vamos a añadirles las pasas, el huevo picado e iremos echando el arroz. Reservar.

Ahora vamos a vaciar la pulpa de las berenjenas, que han quedado tiernas pero no deshechas, con ayuda de una cucharilla y vamos a picar esta pulpa en dados para añadírsela a las verduras y el arroz.

Llenamos las berenjenas con cuidado, aplastando bien con una cuchara para llenarlas bien y terminamos decorándolas con el requesón y la albahaca.

No es necesario gratinar, ya que el requesón no funde y carecería de sentido, pero esto lo dejo a vuestra elección.
Parece una receta laboriosa, pero no lo es tanto, y la verdad es que merece la pena, ya que se convierte en un plato único y así no tendremos que cocinar un acompañamiento.

Espero que disfruten de estas barquitas de arroz rojo.

Natillas libanesas

La primera vez que fui a un restaurante libanés lo  que más  me sorprendió, además de su decoración y sus riquísimos platos, fueron estas natillas libanesas.
Cuando las ví con pistachos picados por encima y miel pensé que esas natillas no me iban a convencer demasiado, pero cuando las probé mi opinión cambió radicalmente.

A medida que la iba probando crecía mi curiosidad por conocer cómo se elaboraban unas natillas blancas… ¿sería que no llevaban yemas?, ¿una natilla sin yemas y sólo claras? No! tenía una textura cremosa y no la de un suflé…

La combinación de los pistachos salados, la miel de azahar y la crema de arroz es perfecta. Desde aquel día pasó a ser mi postre favorito.

Me pasé meses buscando esa receta, hasta que la encontré!!

Las primeras veces que la hice (hace años y sin thermomix) la hize  de manera tradicional, pero sospechando que el resultado sería mejor todavía si la elaboraba en mi thermomix, quise adaptarla a mi preciado robot, y comprobé que mis sospechas eran totalmente acertadas.
Y aquí está el resultado:

Ingredientes:

  • 1 litro de leche desnatada o semidesnatada
  • 50 gr de maizena
  • 50 gr de harina de arroz
  • 45 gr de fructosa o 90 gr de azúcar moreno o cualquier otro endulzante
  • pistachos picados
  • miel de azahar

Preparación con Thermomix:

Introducir en el vaso todos los ingredientes excepto los pistachos y la miel. Programar 6 minutos a 90º y velocidad 4.

Verter en recipientes individuales y decorar (sólo al momento de servir) con los pistachos que hemos picado con varios golpes de turbo en el vaso bien seco y con unos hilitos de la miel de azahar.

Preparación sin Thermomix:

Poner un cazo a fuego medio y cocinar la leche, la fructosa o azúcar y las harinas (previamente diluidas en parte de la leche). Removiendo con una varilla para evitar que se pegue al fondo, esperar a que espese.
Cuando tenga consistencia de natillas poner en moldes individuales y meter en el frigorífico.

En un mortero o picadora, picar los pistachos (pelados, claro está) y decorar nuestras natillas sólo antes de servir, para que el pistacho no reblandezca. Terminar con unos hilos de miel de azahar.

Merece la pena hacerlas y sobre todo escuchar a nuestros comensales preguntar: ¿una natilla blanca?¿sin yemas?¿y con sabor a arroz?… Y ya nos podremos reír, porque conocemos las respuestas y serían difíciles de adivinar.

Es lo divertido de la cocina!!

Para endulzar cualquier postre debemos saber que la equivalencia entre la fructosa y el azúcar común es la mitad; es decir, si en una receta hay que poner 100 gr de azúcar blanca, tenemos que añadir 50 gr de fructosa.
La equivalencia entre el azúcar moreno y el azúcar blanca es prácticamente la misma, aunque eso también dependerá del azúcar moreno que usemos, porque he de advertir que la mayoría del azúcar moreno que se vende en supermercados no es más que azúcar blanca “pintada”con extracto de melaza . Así que no nos dejemos engañar y asegurémonos que es azúcar moreno integral. La mejor manera de averiguarlo es comprobando que sea oscura y pegajosa, esa sí es la auténtica.