Borek turco

En pleno mes de agosto nada mejor que adentrarnos por el Mediterráneo y conocer una de las pasiones turcas que nos ofrece Turquía: El Borek.

Si tuviera que describir un Borek turco diría que son innumerables capas de pasta filo envolviendo unas tiernas espinacas y un original queso feta junto a una suave carne picada. Como ves es una mezcla de sabores y texturas que bien merece la pena conocer y adentrarnos así en el arte culinario de Turquía que tantos manjares nos ofrece y tan completos, porque una de las costumbres de la gastronomía turca es precisamente la mezcla de ingredientes equilibrados que nos ayudan a elaborar el plato perfecto de hidratos, proteínas y verduras.

Por ello no es casualidad que en sus platos encontremos carnes acompañadas de  arroz y decorados con una gran variedad de verduras.
Berenjenas, cordero, cilantro, queso feta… son algunos de los ingredientes que caracterizan a Turquía y que poco a poco en este blog iremos descubriendo al igual que otras especialidades de diferentes partes del mundo…es hora de probar cosas nuevas!

Ingredientes:

  • un paquete de pasta filo
  • 300 grs de carne picada de pavo y pollo
  • 300 grs de espinacas frescas
  • 100 grs de queso feta
  • 50 grs de aceite de oliva
  • 1 diente de ajo
  • 1 huevo
  • semillas de sésamo para decorar
  • sal fina

Preparación con la Thermomix:

Comenzamos nuestra receta rallando el queso feta en la Thermomix programando 5 segundos en velocidad 5. Reservamos.

Sin lavar el vaso metemos  el aceite y programamos 3 minutos, temperatura Varoma, velocidad 1. Añadimos el ajo pelado y entero y programamos 2 minutos más a la misma velocidad y temperatura.

 Finalizado el tiempo retiramos el ajo y ponemos la mariposa en las cuchillas para añadir ahora la carne picada a la que ya le hemos añadido muy poquita sal.

Rehogamos todo bien durante unos 15 minutos con  temperatura Varoma y velocidad 1, colocando el recipiente Varoma encima con las espinacas bien limpias dentro.

Cuando terminen los 15 minutos, añadimos las espinacas en el interior del vaso y programamos 1 minuto sin temperatura y con velocidad 2. Dejar templar.

Una vez listo el relleno, vamos a preparar el montaje del borek, que si bien no es complicado, sí es necesario tener un poco de maña y mucha paciencia.

Precalentamos el horno a 180º.

Extendemos tres láminas de pasta filo sobre una lámina de papel de horno, ya que ésta nos ayudará a moverlo después a la bandeja del horno y evitar que se nos rompa.

Sobre estas primeras tres láminas de pasta, a las que por cierto hay que tratar con mucha delicadeza porque se parten fácilmente, colocaremos parte del queso feta que hemos rallado antes, repartiéndolo bien por toda la lámina y teniendo en cuenta que los bordes deben quedar libres.

Colocamos encima otras tres láminas de pasta filo y ahora repartimos la mitad de la carne y las espinacas. Volvemos a tapar con otras tres láminas de pasta filo y repetimos la secuencia de queso feta, pasta filo y carne con espinacas.

Una vez terminadas las capas, doblamos los laterales hacia adentro para que no se salga el relleno y vamos enrollando como si se tratara de un brazo gitano.

Ahora cogeremos otras tres láminas de pasta y envolvemos el brazo de gitano como si se tratara de un paquete de regalo, para así tapar los laterales y evitar que el relleno se nos salga por los lados.

Finalmente sólo tenemos que pincelar la superficie con huevo batido y decorar con las semillas de sésamo.

Horneamos durante unos 15 minutos aproximadamente a 180 grados hasta que obtenga un bonito color dorado y ésta será la indicación de que ya tenemos listo nuestro exquisito Borek turco.

Para preparar esta receta sin Thermomix tendremos que picar el queso feta en una picadora, rehogar la carne picada en un caldero o sartén grande y cocinar las espinacas al vapor o cocidad en agua y sal.

El resto del procedimiento es igual que con Thermomix.

El Borek se suele elaborar con carne de cordero, pero yo la elaboré con una mezcla de pavo y pollo.

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Albóndigas de Tofu en salsa de albaricoque

El tofu es por excelencia la carne de los vegetarianos, ya que su alto contenido en proteínas lo hacen perfecto para ser el sustituto de la carne animal.
Para su elaboración, similar a la del queso de leche de vaca, se separa el suero de la leche de soja  y la parte sólida resultante dará lugar a un alimento muy bajo en calorías, con muy poca grasa, digestivo  y rico en calcio, hierro y magnesio.

Su sabor y textura tan suaves hacen que por sí solo resulte hasta insípido, pero mezclándolo con los ingredientes adecuados obtendremos un alimento muy saludable y que nos aporta proteína vegetal de alto valor nutritivo.
En la mesa lo podemos presentar en dados en medio de una ensalada,  a la plancha con ajojil por encima, salteado con verduras asadas, flotando en una sopa reconfortante o con una salsa deliciosa de albaricoques y en forma de albóndigas como os traigo hoy.
Que la disfrutéis!

Ingredientes para las albóndigas:

  • 75 grs de cebolla
  • 130 grs de  zanahorias
  • 25 ml de aceite de oliva
  • 250 grs de tofu fresco
  • 2 cucharadas de salsa de soja
  • 2 cucharaditas de semillas de sésamo
  • 2 cucharadas de harina de trigo integral
  • Aceite para freir las albóndigas
  • 1/2 cucharadita de sal

Ingredientes para la salsa:

  • 50 g de zanahorias
  • 40 g de papas
  • 20 ml de aceite de oliva
  • 75 g de orejones de albaricoque
  • 150 ml de leche
  • 1/2 cucharadita de sal

Preparación con Thermomix:

Lo primero que tenemos que hacer para elaborar la salsa de albaricoque es hidratar los orejones. Para ello los dejaremos en un bol de agua caliente durante al menos 2 horas para que empapen bien y que nos quede una salsa fina y con la textura adecuada.

A continuación escurriremos bien el tofu y lo envolvemos con papel de cocina para eliminar la mayor cantidad de líquido.

Una vez hecho estos dos pasos nos ponemos ya a elaborar las albóndigas.

Introducimos en el vaso la cebolla y las zanahorias (peladas y cortadas en trozos) y añadiremos también los 25 ml de aceite. Trituramos durante 6 segundos a velocidad 5.

Bajamos los restos de las paredes y las rehogamos durante 10 min, a 100º, velocidad 2.

Finalizados los 10 minutos añadimos el tofu bien escurrido en trozos, el sésamo, la salsa de soja y la sal y programamos 5 minutos, 80º y  velocidad 2   retirando el cubilete para que el tofu termine de evaporar agua.

Cuando finalize sacamos la mezcla con una lengua de cocina y la extendemos en un plato llano hasta que enfríe y la podamos trabajar con las manos.

Ahora es el momento de llamar a los pequeños de la casa y hacer manualidades con ellos, jejeje, así que nos pondremos guantes de silicona para evitar que se nos pegue la masa (a los más peques con engrasarles las manitas con aceite de oliva ya tenemos).

Formamos bolitas del tamaño de unas albóndigas, las pasamos por la harina y les damos toquecitos para que suelten el sobrante de harina. Las vamos apartando en un plato limpio mientras calentamos abundante aceite caliente (y cuando digo abundante me refiero a que queden totalmente sumergidas las albóndigas, así evitaremos moverlas para darles la vuelta y que se nos rompan).

También es importante que las vayamos friendo en varias tandas, es decir, ir friendo en pocas cantidades, así conseguiremos que la temperatura del aceite no baje y no se rompan las albóndigas.

Las freímos hasta que doren y las apartamos en un plato con papel de cocina. Reservamos y nos vamos con la salsa!

Para la salsa:

Introducimos en el vaso las zanahorias y la papa en trozos. Trituramos durante 5 segundos, velocidad 5.

Bajamos los restos de las paredes, añadimos en aceite y cocinamos durante 10 minutos, 100º, velocidad 2.

Añadimos los orejones ya hidratados, la sal y la leche. Trituramos durante 1 minuto a velocidad progresiva 7-10.

 

Si queremos una salsa más fina, dejar otro minuto a velocidad 10.

Para mi gusto, la textura de la salsa con estas cantidades es la perfecta, pero si os gusta más líquida podéis añadirle un chorrito de leche y rectificar de sal si fuera necesario.

Ya sólo nos queda hacer un basmati y acompañar a estas sanas y suaves albóndigas que seguro sorprenderán a todos en casa.

Preparación sin Thermomix:

Lo primero que tenemos que hacer para elaborar la salsa de albaricoque es hidratar los orejones. Para ello los dejaremos en un bol de agua caliente durante al menos 2 horas para que empapen bien y que nos quede una salsa fina y con la textura adecuada.

A continuación escurriremos bien el tofu y lo envolvemos con papel de cocina para eliminar la mayor cantidad de líquido.

Una vez hecho estos dos pasos nos ponemos ya a elaborar las albóndigas.

Picamos en una picadora la cebolla y las zanahorias (peladas y cortadas en trozos) y sofreímos en una sartén con los 25 ml de aceite. Rehogar hasta que la cebolla esté transparente y la zanahoria cocinada.

Ahora troceamos el tofu en dados pequeños y lo añadimos a la sartén. También agregamos el sésamo, la salsa de soja y la sal y lo cocinamos todo a fuego medio durante unos 5 minutos aproximadamente.

Pasamos a un bol y trituramos con una batidora de brazo hasta conseguir una mezcla homogénea. Dejamos enfriar hasta que la podamos manipular con las manos.

Ahora es el momento de llamar a los pequeños de la casa y hacer manualidades con ellos, jejeje, así que nos pondremos guantes de silicona para evitar que se nos pegue la masa (a los más peques con engrasarles las manitas con aceite de oliva ya tenemos).

Formamos bolitas del tamaño de unas albóndigas, las pasamos por la harina y les damos toquecitos para que suelten el sobrante de harina. Las vamos apartando en un plato limpio mientras calentamos abundante aceite caliente (y cuando digo abundante me refiero a que queden totalmente sumergidas las albóndigas, así evitaremos moverlas para darles la vuelta y que se nos rompan).
También es importante que las vayamos friendo en varias tandas, es decir, ir friendo en pocas cantidades, así conseguiremos que la temperatura del aceite no baje y no se rompan las albóndigas.

Las freímos hasta que doren y las apartamos en un plato con papel de cocina. Reservamos y nos vamos con la salsa!

Para la salsa:

Picamos en una picadora las zanahorias y la papa y las rehogamos en una sartén con el aceite durante unos 10 minutos a fuego medio. Una vez rehogadas las zanahorias y la papa, lo pasaremos a un bol donde añadimos los orejones escurridos, la sal y la leche para triturar bien la salsa con un brazo batidor.

Para mi gusto, la textura de la salsa con estas cantidades es la perfecta, pero si os gusta más líquida podéis añadirle un chorrito de leche y rectificar de sal si fuera necesario.

Ya sólo nos queda hacer un basmati y acompañar a estas sanas y suaves albóndigas que seguro sorprenderán a todos en casa.