Albóndigas de Tofu en salsa de albaricoque

El tofu es por excelencia la carne de los vegetarianos, ya que su alto contenido en proteínas lo hacen perfecto para ser el sustituto de la carne animal.
Para su elaboración, similar a la del queso de leche de vaca, se separa el suero de la leche de soja  y la parte sólida resultante dará lugar a un alimento muy bajo en calorías, con muy poca grasa, digestivo  y rico en calcio, hierro y magnesio.

Su sabor y textura tan suaves hacen que por sí solo resulte hasta insípido, pero mezclándolo con los ingredientes adecuados obtendremos un alimento muy saludable y que nos aporta proteína vegetal de alto valor nutritivo.
En la mesa lo podemos presentar en dados en medio de una ensalada,  a la plancha con ajojil por encima, salteado con verduras asadas, flotando en una sopa reconfortante o con una salsa deliciosa de albaricoques y en forma de albóndigas como os traigo hoy.
Que la disfrutéis!

Ingredientes para las albóndigas:

  • 75 grs de cebolla
  • 130 grs de  zanahorias
  • 25 ml de aceite de oliva
  • 250 grs de tofu fresco
  • 2 cucharadas de salsa de soja
  • 2 cucharaditas de semillas de sésamo
  • 2 cucharadas de harina de trigo integral
  • Aceite para freir las albóndigas
  • 1/2 cucharadita de sal

Ingredientes para la salsa:

  • 50 g de zanahorias
  • 40 g de papas
  • 20 ml de aceite de oliva
  • 75 g de orejones de albaricoque
  • 150 ml de leche
  • 1/2 cucharadita de sal

Preparación con Thermomix:

Lo primero que tenemos que hacer para elaborar la salsa de albaricoque es hidratar los orejones. Para ello los dejaremos en un bol de agua caliente durante al menos 2 horas para que empapen bien y que nos quede una salsa fina y con la textura adecuada.

A continuación escurriremos bien el tofu y lo envolvemos con papel de cocina para eliminar la mayor cantidad de líquido.

Una vez hecho estos dos pasos nos ponemos ya a elaborar las albóndigas.

Introducimos en el vaso la cebolla y las zanahorias (peladas y cortadas en trozos) y añadiremos también los 25 ml de aceite. Trituramos durante 6 segundos a velocidad 5.

Bajamos los restos de las paredes y las rehogamos durante 10 min, a 100º, velocidad 2.

Finalizados los 10 minutos añadimos el tofu bien escurrido en trozos, el sésamo, la salsa de soja y la sal y programamos 5 minutos, 80º y  velocidad 2   retirando el cubilete para que el tofu termine de evaporar agua.

Cuando finalize sacamos la mezcla con una lengua de cocina y la extendemos en un plato llano hasta que enfríe y la podamos trabajar con las manos.

Ahora es el momento de llamar a los pequeños de la casa y hacer manualidades con ellos, jejeje, así que nos pondremos guantes de silicona para evitar que se nos pegue la masa (a los más peques con engrasarles las manitas con aceite de oliva ya tenemos).

Formamos bolitas del tamaño de unas albóndigas, las pasamos por la harina y les damos toquecitos para que suelten el sobrante de harina. Las vamos apartando en un plato limpio mientras calentamos abundante aceite caliente (y cuando digo abundante me refiero a que queden totalmente sumergidas las albóndigas, así evitaremos moverlas para darles la vuelta y que se nos rompan).

También es importante que las vayamos friendo en varias tandas, es decir, ir friendo en pocas cantidades, así conseguiremos que la temperatura del aceite no baje y no se rompan las albóndigas.

Las freímos hasta que doren y las apartamos en un plato con papel de cocina. Reservamos y nos vamos con la salsa!

Para la salsa:

Introducimos en el vaso las zanahorias y la papa en trozos. Trituramos durante 5 segundos, velocidad 5.

Bajamos los restos de las paredes, añadimos en aceite y cocinamos durante 10 minutos, 100º, velocidad 2.

Añadimos los orejones ya hidratados, la sal y la leche. Trituramos durante 1 minuto a velocidad progresiva 7-10.

 

Si queremos una salsa más fina, dejar otro minuto a velocidad 10.

Para mi gusto, la textura de la salsa con estas cantidades es la perfecta, pero si os gusta más líquida podéis añadirle un chorrito de leche y rectificar de sal si fuera necesario.

Ya sólo nos queda hacer un basmati y acompañar a estas sanas y suaves albóndigas que seguro sorprenderán a todos en casa.

Preparación sin Thermomix:

Lo primero que tenemos que hacer para elaborar la salsa de albaricoque es hidratar los orejones. Para ello los dejaremos en un bol de agua caliente durante al menos 2 horas para que empapen bien y que nos quede una salsa fina y con la textura adecuada.

A continuación escurriremos bien el tofu y lo envolvemos con papel de cocina para eliminar la mayor cantidad de líquido.

Una vez hecho estos dos pasos nos ponemos ya a elaborar las albóndigas.

Picamos en una picadora la cebolla y las zanahorias (peladas y cortadas en trozos) y sofreímos en una sartén con los 25 ml de aceite. Rehogar hasta que la cebolla esté transparente y la zanahoria cocinada.

Ahora troceamos el tofu en dados pequeños y lo añadimos a la sartén. También agregamos el sésamo, la salsa de soja y la sal y lo cocinamos todo a fuego medio durante unos 5 minutos aproximadamente.

Pasamos a un bol y trituramos con una batidora de brazo hasta conseguir una mezcla homogénea. Dejamos enfriar hasta que la podamos manipular con las manos.

Ahora es el momento de llamar a los pequeños de la casa y hacer manualidades con ellos, jejeje, así que nos pondremos guantes de silicona para evitar que se nos pegue la masa (a los más peques con engrasarles las manitas con aceite de oliva ya tenemos).

Formamos bolitas del tamaño de unas albóndigas, las pasamos por la harina y les damos toquecitos para que suelten el sobrante de harina. Las vamos apartando en un plato limpio mientras calentamos abundante aceite caliente (y cuando digo abundante me refiero a que queden totalmente sumergidas las albóndigas, así evitaremos moverlas para darles la vuelta y que se nos rompan).
También es importante que las vayamos friendo en varias tandas, es decir, ir friendo en pocas cantidades, así conseguiremos que la temperatura del aceite no baje y no se rompan las albóndigas.

Las freímos hasta que doren y las apartamos en un plato con papel de cocina. Reservamos y nos vamos con la salsa!

Para la salsa:

Picamos en una picadora las zanahorias y la papa y las rehogamos en una sartén con el aceite durante unos 10 minutos a fuego medio. Una vez rehogadas las zanahorias y la papa, lo pasaremos a un bol donde añadimos los orejones escurridos, la sal y la leche para triturar bien la salsa con un brazo batidor.

Para mi gusto, la textura de la salsa con estas cantidades es la perfecta, pero si os gusta más líquida podéis añadirle un chorrito de leche y rectificar de sal si fuera necesario.

Ya sólo nos queda hacer un basmati y acompañar a estas sanas y suaves albóndigas que seguro sorprenderán a todos en casa.

 

 

Anuncios

Falafel

Hoy viajamos hasta El Líbano para degustar una de sus muchas exquisiteces: El falafel.

Aunque por su nombre pensemos que se trata de una receta complicada y con ingredientes de difícil acceso, este entrante se elabora de una manera rápida y sencilla. Sólo necesitaremos garbanzos, cilantro y especias, básicamente.

Es otra alternativa para ofrecer a nuestros hijos, ya que seguro les llamará más la atención estas bolitas de garbanzos, que un plato lleno de legumbres.

Ideales para acompañar a una ensalada, a un arroz o para complementar un plato de cous cous,  pero muy recomendable  si una delicada salsa de yogur les envuelve.

Para rebosar estas originales bolitas de garbanzos lo ideal sería hacerlo con harina de garbanzos, que se hace muy fácilmente con un robot de cocina como la Thermomix, pero si no podemos hacernos con ella, podríamos usar harina de arroz, que es perfecta  para rebozar, ya que aporta mucha suavidad y una crujiente textura.

Ingredientes:

  • 100 gr de garbanzos para hacer la harina o 100gr de harina de arroz
  • 250 gr de garbanzos secos
  • 1 cebolla
  • 1 cucharada de aceite de Ajojil
  • unas hojas de cilantro
  • 1/2 cucharadita de cominos molidos
  • 1/2 cucharadita de curry
  • 1/2 cucharadita de levadura química en polvo
  • 1 cucharadita de sal
  • aceite de oliva para freír
  • salsa de yogur ligera

Preparación con la Thermomix:

Poner los garbanzos en remojo con agua durante 8 horas como mínimo (lo ideal es dejarlos toda la noche y elaborarlos al día siguiente).

Poner en el vaso la cebolla en trozos, el aceite de Ajojil y el cilantro. Programar 6 segundos a velocidad 6.

Añadir los garbanzos lavados y escurridos, el comino, el curry, la levadura y la sal y programar 15 segundos en velocidad progresiva 5-10.

Poner la mezcla obtenida en un bol y taparlo con film transparente. Meterlo en el frigorífico al menos durante 30 minutos.

Si al formar las bolitas vemos que la masa está muy floja, podemos añadir unas cucharadas de harina de garbanzo o de arroz.

Formar las bolitas, rebozar en la harina y freír en abundante aceite de oliva.

Para hacer la harina de garbanzos, simplemente tienes que añadir al vaso bien seco los 100 gr de garbanzos secos y triturar a velocidad progresiva 5-7-9 durante 30 segundos, o hasta que los garbanzos se conviertan en harina.

Ya que freímos el falafel, sería recomendable que lo comiéramos en el almuerzo y no en la cena, porque aunque le quitemos el exceso de aceite con una servilleta absorbente, ya no sería una cena ligera, salvo que los hiciéramos al horno.

Para elaborar esta receta sin Thermomix, simplemente tendríamos que triturar con un robot de cocina o picadora común.

Musaka de soja

Hoy nos vamos a Grecia a degustar uno de sus platos típicos. La receta original se elabora con carne picada de cordero, pero nosotros vamos a quitarle el colesterol de la carne y añadirle los beneficios de la soja y en vez de sofreír la berenjena,  la vamos a cocinar con uno de los métodos más sanos que hay : cocinar al vapor.

Vamos a convertir un plato muy calórico en uno sano de una manera muy fácil.

¿Demasiado bueno para ser cierto? Pues sigue leyendo…

Ingredientes:

  • 350 gr berenjena
  • 70 gr de soja texturizada
  • 3 cucharadas  de tomate frito casero
  • 180 gr champiñones laminados
  • 50 gr aceite de oliva
  • 1 zanahoria
  • 2 dientes de ajo
  • 1 cucharada de semillas de lino
  • 1 cucharada de sésamo
  • 1 cucharada de perejil seco
  • 1 cucharada de pipas de girasol
  • 1 cucharadita de sal
  • puré espeso de calabacín
  • requesón o riccota
  • albahaca

Preparación con la Thermomix:

Vamos a comenzar preparando la carne de soja:

Meter el ajo y la zanahoria cortada en trozos y programar 5 segundos velocidad 5. Bajar los restos de las paredes del vaso e incluir los champiñones, la soja texturizada, las semillas de lino, el sésamo, el perejil, las pipas de girasol, el aceite  y la sal.

Programar 2 minutos a velocidad 2 1/2. Cuando termine programar 1 minuto con temperatura de 60º  y velocidad 2 1/2.

Ahora echamos 1 vaso de agua (250gr) y programar 5 minutos, 100º de temperatura y a  velocidad 2.

Poner la mezcla en un bol, añadirle el tomate frito  y dejar enfriar mientras preparamos la berenjena:

Limpiar bien la berenjena y cortarlas en rodajas  de casi 1 cm de grosor. Disponerlas en las dos zonas del recipiente varoma.  Llenar el vaso de la Thermomix hasta la marca de 1/2 litro, cerrarlo y poner el recipiente varoma sobre él.

Programar 20 minutos, temperatura Varoma y velocidad 1.

Cuando la berenjena ya está blandita preparar una fuente de horno y tras engrasarla con unas gotas de aceite de oliva, disponer una capa de berenjenas, una capa de carne de soja y así sucesivamente hasta terminar con una capa de puré de calabacín espeso (para así no ponerle bechamel y reducir las grasas). Terminar con el requesón y espolvorearlo luego con albahaca u otra especia al gusto.

A gratinar al horno precalentado  con  180º de temperatura durante 10 minutos.

Y de postre… un yogur griego!

A disfrutar de la comida internacional adaptada a nuestra sana alimentación!!

Garbanzos con berenjena

Cuántas veces habremos escuchado “lentejas, comida de viejas”.  Yo cada vez que lo escucho me doy cuenta que con el paso de los años en vez de alimentarnos mejor retrocedemos en nuestras cocinas.  Las legumbres tienen un alto poder nutricional, es por ello que los vegetarianos la usan como si fuera carne, sobre todo la soja,  que posee todas las proteínas de la carne sin los inconvenientes de ésta.  Claro, que si las combinamos con cereales se convierten en proteínas completas, así que debemos hacerles un hueco en nuestra despensa.

Además, ya no tenemos la excusa de que nos quedan duras en la olla o que teníamos que dejarlas en remojo la noche anterior, porque ahora las comercializan en recipientes de cristal ya cocinadas y junto a cualquier fritura están buenísimas, como por ejemplo  con berenjena, que nos añade vitamina E y  muy pocas grasas (ya que el 90% de su composición es agua) lo que la hace indispensable en dietas de adelgazamiento.

Ingredientes:

  • 1 bote de garbanzos
  • 1 berenjena
  • 1 cebolla
  • 1 zanahoria
  • 1 trozo de pimiento rojo
  • 2 cucharadas de tomate frito casero
  • sal, pimienta y albahaca al gusto.

Preparación:

En primer lugar vamos a picar muy pequeñito la berenjena (con la piel para no perder su  fibra), la cebolla y el pimiento rojo. La zanahoria la podemos cortar en bastoncitos, para darle un toque oriental a nuestra presentación.  Preparar  una sartén grande o wok y con poca aceite de oliva (preferiblemente extra) rehogar todas las verduras hasta que estén blanditas.

Cuando la cebolla haya transparentado y las demás verduras estén ya cocinadas, añadirle el tomate frito, los garbanzos ( previamente aclarados con agua), la sal, la pimienta y la albahaca molida.

Y ya está preparado un plato lleno de nutrientes, proteínas y vitaminas  muy recomendado no sólo para nuestros abuelos, sino tambíen muy saludable  para nuestros hijos.