Flan de cacao al Varoma

¿Te apetece comer un flan sano, casero y buenísimo pero no tienes ganas de encender el horno y estar cociéndolo al baño maría y toda la dificultad que ello conlleva? Pues sigue leyendo, porque hoy os traigo un flan de cacao puro y sin tener que hornearlo. Las ventajas son muchas: un gran ahorro en la factura de la luz, tu horno limpio como una patena y la satisfacción de comerte un flan casero mucho más bueno que los que venden en los supermercados… y si lo endulzas con sirope de ágave, pues mucho mejor!  lo convertiremos en un flan light para así no sentirnos culpables de tan dulce manjar.

La receta original se elabora con el doble de ingredientes que yo he puesto, pero no es que  tuviera mi despensa vacía… es que lo he hecho a posta para no tener un flan tentador en mi nevera que me dure toda la semana… por eso lo hago “mini” y así entre mi marido y yo nos dura sólo el fin de semana. Es una buena táctica para poder darnos nuestros caprichitos sin pasarnos con las cantidades  y no tener que  renunciar al placer de comer un postre al menos una vez a la semana.

Ingredientes:

  • 250 grs de leche desnatada
  • 2 huevos medianos
  • 65 grs de azúcar o su equivalencia en edulzante natural (sirope de ágave, stevia…)
  • 2 cucharadas rasas de cacao puro
  • 700 grs de agua

Preparación con la Thermomix:

Poner en el vaso la leche, los huevos y el azúcar y mezclar durante 10 segundos en velocidad 7.

Poner en el fondo del molde (que ha de tener una capacidad de medio litro) un poco de sirope de chocolate y verter la mezcla con cuidado. Tapar con papel de aluminio y encima poner unas tres servilletas de cocina, para que empapen la humedad del varoma. Reservar.

Enjuagar el vaso de la Thermomix y llenarlo con 700 grs de agua, colocarlo en la base, taparlo sin cubilete y poner el molde con el flan dentro del varoma. Colocarlo en su posición y programar 40 minutos en temperatura Varoma y velocidad 2.

Cuando finalice el tiempo comprobar que el flan está cuajado introduciendo en el centro un pincho de brocheta, si sale limpio estará cuajado, si no es así programar unos minutos más a la misma temperatura.

Dejar enfriar en la nevera y ya tenemos un postre riquísimo, con mucho calcio y proteínas y que no puede ser más fácil de preparar.

Fuente: Libro Imprescindible para su cocina Thermomix 31 (adaptación).

Tiramisú de fresas

Seguro que alguna vez has probado el tradicional postre italiano “Tiramisú”, pero probablemente no lo has probado de fresas, así que aprovechando las últimas fresas de la temporada anterior vamos a disfrutar una vez más de los mejores postres que nada tienen que envidiar a los que nos sirven en los restaurantes, al menos intentaremos siempre que sean un poquito más sanos cambiando algunos ingredientes como el queso Mascarpone, que aunque es muy bueno y cremoso, también contiene gran porcentaje de grasa, así que lo podemos sustituir por un queso fresco en crema que le da un sabor y una textura inconfundibles. Yo uso el queso fresco de Lidl que sabe a petit y está muy rico. Y tampoco lleva nata, así que ya no tendremos excusa para no probarlo.

Porque una buena comida debe finalizar con un buen postre.

-Ingredientes: 

  •  500 gr de fresas
  •  250 gr de azúcar
  •  250 gr de agua
  •  2 cucharadas de licor de cerezas
  •  2 huevos
  •  500 gr de queso fresco cremoso desnatado (tipo Philadelphia)
  •  24 bizcochos de soletilla

-Preparación con la Thermomix:

Lavamos bien las fresas y separamos  300 gr.Las cortamos en daditos y las reservamos en un bol.

En el vaso de la Thermomix  echamos los 200 gr de fresas restantes cortadas en trozos, 100 gr. de azúcar y el agua. Trituramos durante 10 segundos, a velocidad 5 y programamos 12 minutos, temperatura 100º y velocidad 1.

Añadimos el licor de cerezas y programamos 5 segundos, a velocidad 5.

Retiramos a un bol y dejamos que se enfríe.

Lavamos y secamos el vaso.

Colocamos la mariposa en las cuchillas y echamos los huevos y los 150 gr. de azúcar restantes. Programamos 6 minutos, velocidad 3 y 1/2.

Retiramos la mariposa de las cuchillas y programamos 2 minutos, a velocidad 2, sin temperatura. Con la máquina en marcha vamos echando, a través del bocal, el queso fresco.  Deben integrarse muy bien los ingredientes, si vemos que todavía no lo está podemos añadir unos segundos más a la misma velocidad.

Cubrimos el fondo de los vasos con un par de bizcochos de soletilla, mojamos con la salsa o almíbar de fresas ya frío, cubrimos con la crema de queso fresco  y encima echamos unos dados de fresas que teníamos reservados. Así susesivamente hasta completar cada vasito o bol.

Los metemos en el frigorífico y dejamos que reposen un par de horas antes de servirlos.

Si queremos en lugar de hacer vasitos podríamos hacer una tarta siguiendo los mismos pasos, pero usando una fuente amplia.
De cualquier manera está delicioso!!

Sorbete de melocotón

El sorbete es un postre helado que no contiene grasas, a diferencia de los helados comunes que  están elaborados con huevo y nata.  Es por ello un postre ideal para todos aquellos que cuidan su peso y su salud, sin renunciar al sabor del mejor de los helados.

Es un postre muy  refrescante  y nos ayuda a soportar las altas temperaturas veraniegas y además estamos tomando fruta, ya que éste es su principal ingrediente.
También se le suele añadir cava u otras bebidas, pero el que vamos a aprender a hacer hoy es mucho más ligero y apto para los más pequeños de la casa.

Otra de las ventajas de esta receta es que podemos utilizar la fruta que más nos guste, siempre y cuando esté congelada.

Es muy fácil de hacer… fácil no, facilísimo!!!

Ingredientes:

  • 800 gr de melocotón  en su jugo o en almíbar
  • 100 gr de azúcar (si usamos melocotón el almíbar pondremos 60 gr)
  • 1 limón sin parte blanca ni pepitas

Preparación con thermomix:

Cortar el melocotón en trozos medianos y congelar durante 6 horas como mínimo. Si ya tenemos fruta congelada,   nos saltaremos este paso.

Trocear el limón sin piel, parte blanca ni pepitas y meterlo en el vaso, añadir el azúcar, la fruta congelada y programar 1 minuto en velocidad 10, ayudándonos con la espátula de la thermomix para conseguir la consistencia adecuada.

Servir en copas y a disfrutarlo!!

Y así de sencillo tendremos un sorbete fresco y muy rico para ayudar también a la buena digestión después del almuerzo.

 

Petit de fresas

Nada más y nada menos que 600 variedades son las que tiene este vistoso fruto rojo: la fresa.

Su sabor ácido no sólo combina con batidos y postres, sino también con ensaladas veraniegas, dándoles un toque divertido y apetitoso.

Esta pequeña golosina natural contiene fitonutrientes y antioxidantes que ayudan a combatir los  radicales libres, los cuales son  productores en muchos casos de distintos tipos de cáncer. Son muy pocas las calorías que nos aporta  y muchos los  nutrientes necesarios  para una buena  alimentación, como el hierro, la vitamina c (incluso más que la naranja), fibra, calcio, yodo y fósforo.

A los más pequeños les encantan las fresas, pero es muy importante no dar fresas a niños menores de 1 año, ya que son altamente alérgenas. Después del año sería estupendo dar a nuestros hijos petit sin colorantes ni conservantes y con la cantidad justa de azúcar que necesitan para reponer energías!

Así que sabiendo esto vamos a buscar un postre menos calórico que las famosas fresas con nata, para poder beneficiarnos de todas sus ventajas comiéndolas de una forma más sana y nutritiva.

El petit de fresas  puede ser el postre ligero que andábamos buscando!!
Ingredientes:

  • 500 gr de queso batido desnatado
  • 500 gr de fresas
  • 4 hojas de gelatina
  • 120 gr de azúcar

Preparación con la thermomix:

Lo primero que haremos será hidratar con agua las láminas de gelatina. A continuación introduciremos las fresas bien lavadas y sin los rabitos en el vaso de nuestra thermomix junto con el azúcar. Trituramos 10 segundos en velocidad 5  y programamos 5 minutos a 50º en velocidad 2.
Pasado este tiempo escurrimos el exceso de agua de las hojas de gelatina y las introduciremos en el vaso. Batimos unos segundos en velocidad 5 para que se mezclen bien los ingredientes. Ahora añadimos el queso batido y volvemos a mezclar otros segundos.

Ya sólo nos queda buscar unos tarritos individuales de cristal y los introduciremos en el frigorífico hasta que solidifiquen.

A disfrutar de un postre primaveral!!

Para hacer esta receta sin thermomix procederemos de igual forma, pero usando una batidora de mano para mezclar los ingredientes. El resultado es el mismo.

Crema de chocolate

Esta receta está dedicada a los adictos al chocolate como yo, que quieren tomar un postre muy rico pero a la vez muy sano y natural.
Es un dulce de sobremesa compuesto por leche, huevos y cacao puro, básicamente… ¿habrá en las neveras de los supermercados postres de chocolate tan sanos como éste? yo creo que no, y tampoco igual de buenos.
Es una receta facilísima de hacer y que también podríamos hacer sin añadirle el cacao puro, obteniendo así unas natillas que aromatizaremos con las esencias o especias que más nos gusten. También quedarían muy ricas espolvoreadas con coco rallado, sólo es cuestión de dejar volar nuestra imaginación.

Ingredientes:

  • 500 gr de leche desnatada
  • 2 huevos
  • 1 cucharadita de azúcar vainillada o unas gotas de esencia de vainilla
  • 30 gr de Maicena
  • 70 gr de azúcar moreno o su equivalencia de endulzante natural
  • 2 cucharadas de cacao puro en polvo

Preparación con la Thermomix:

Poner en el vaso la leche, los huevos, el azúcar de vainilla o esencia, la Maicena y el azúcar y mezclar durante 10 segundos en velocidad 3 y 1/2. Después programar 7 minutos a 90º y en velocidad 2.

A continuación vamos a agregar el cacao y lo mezclamos durante 1 minuto en velocidad 3 y 1/2, pero sin temperatura.
Y así de rápido obtenemos una suave crema de cacao puro sin conservantes, colorantes ni edulcorantes! Seguro que ya no compraréis más natillas de chocolate, porque este postre me recuerda mucho a ellas, pero son mucho más sanas y sabrosas.

Para hacer esta riquísima crema de chocolate sin la Thermomix, batiremos bien todos los ingredientes en una jarra y lo cocinaremos a fuego medio hasta que espese un poco (unos 10 minutos aproximadamente). Debemos remover con una varilla de mano mientras se cocina, para que no se queme el fondo del caldero.

Sirope de ágave

Si tuviera que elegir entre salado y dulce, sin duda elijo lo dulce, pero si es con endulzantes naturales que cuidan nuestra salud, pues mucho mejor!
Es por ello que siempre ando en la búsqueda de nuevas opciones naturales para seguir endulzando mis platos favoritos  y hoy quiero hablaros de un nuevo producto en mi despensa: el sirope de ágave.
Y es que las plantas no sólo dan color y aroma a nuestros paisajes, también nos regalan sus mejores néctares, así que vamos a situarnos en México, uno de los lugares donde se cultiva esta particular planta del desierto, que además del sirope de ágave, proporciona a los mexicanos una de sus bebidas más tradicionales: el tequila.

El jarabe, néctar o sirope de ágave es una melaza de color ámbar que tiene un gran poder endulzante (endulza  el doble que el azúcar común), posee un sabor neutral  y se utiliza para endulzar alimentos y bebidas naturales

La equivalencia sería: si en una receta dice que hemos de agregar 100 gr de azúcar blanca, tenemos que agregar 50 gr de sirope de ágave. En el caso de los bizcochos tenemos que añadírselo a los ingredientes líquidos para que se diluya bien. Si la preparación que queremos endulzar contiene ya bastantes líquidos, quitaremos por ejemplo media taza de líquido y añadiremos el sirope. Cuando la receta contiene miel, simplemente la sustituimos por el ágave, ya que tiene casi la misma consistencia y no alterará el resultado final de la receta.

Gracias a su bajo índice glucémico es ideal para dietas de adelgazamiento y al igual que la Stevia, es ideal para los diabéticos ya que regula los niveles de glucosa en la sangre y regula la insulina.

También disminuye el riesgo en enfermedades cardiovasculares.

Otra de sus buenas  propiedades las posee gracias a la inulina, un glúcido complejo de fructosa, el cual promueve el crecimiento de microorganismos beneficiosos para la salud convirtiéndolo por ello en un prebiótico, que a su vez inhibe el desarrollo de bacterias patógenas.

La inulina también nos ayuda con nuestro tracto gastrointestinal evitando el estreñimiento,  ya que contiene  fibra soluble, aumenta el movimiento intestinal y beneficia la absorción de algunos minerales como el calcio, el magnesio y el fósforo.

Es importante recordar que su consumo debe ser controlado, como cualquier otro alimento y no abusar, ya que todo en exceso es perjudicial para nuestra salud. En la variedad está el saber alimentarse.

Y después de conocer otro endulzante natural… ¿por qué limitarnos a endulzar si podemos enriquecer con innumerables propiedades nuestros alimentos favoritos?

Natillas libanesas

La primera vez que fui a un restaurante libanés lo  que más  me sorprendió, además de su decoración y sus riquísimos platos, fueron estas natillas libanesas.
Cuando las ví con pistachos picados por encima y miel pensé que esas natillas no me iban a convencer demasiado, pero cuando las probé mi opinión cambió radicalmente.

A medida que la iba probando crecía mi curiosidad por conocer cómo se elaboraban unas natillas blancas… ¿sería que no llevaban yemas?, ¿una natilla sin yemas y sólo claras? No! tenía una textura cremosa y no la de un suflé…

La combinación de los pistachos salados, la miel de azahar y la crema de arroz es perfecta. Desde aquel día pasó a ser mi postre favorito.

Me pasé meses buscando esa receta, hasta que la encontré!!

Las primeras veces que la hice (hace años y sin thermomix) la hize  de manera tradicional, pero sospechando que el resultado sería mejor todavía si la elaboraba en mi thermomix, quise adaptarla a mi preciado robot, y comprobé que mis sospechas eran totalmente acertadas.
Y aquí está el resultado:

Ingredientes:

  • 1 litro de leche desnatada o semidesnatada
  • 50 gr de maizena
  • 50 gr de harina de arroz
  • 45 gr de fructosa o 90 gr de azúcar moreno o cualquier otro endulzante
  • pistachos picados
  • miel de azahar

Preparación con Thermomix:

Introducir en el vaso todos los ingredientes excepto los pistachos y la miel. Programar 6 minutos a 90º y velocidad 4.

Verter en recipientes individuales y decorar (sólo al momento de servir) con los pistachos que hemos picado con varios golpes de turbo en el vaso bien seco y con unos hilitos de la miel de azahar.

Preparación sin Thermomix:

Poner un cazo a fuego medio y cocinar la leche, la fructosa o azúcar y las harinas (previamente diluidas en parte de la leche). Removiendo con una varilla para evitar que se pegue al fondo, esperar a que espese.
Cuando tenga consistencia de natillas poner en moldes individuales y meter en el frigorífico.

En un mortero o picadora, picar los pistachos (pelados, claro está) y decorar nuestras natillas sólo antes de servir, para que el pistacho no reblandezca. Terminar con unos hilos de miel de azahar.

Merece la pena hacerlas y sobre todo escuchar a nuestros comensales preguntar: ¿una natilla blanca?¿sin yemas?¿y con sabor a arroz?… Y ya nos podremos reír, porque conocemos las respuestas y serían difíciles de adivinar.

Es lo divertido de la cocina!!

Para endulzar cualquier postre debemos saber que la equivalencia entre la fructosa y el azúcar común es la mitad; es decir, si en una receta hay que poner 100 gr de azúcar blanca, tenemos que añadir 50 gr de fructosa.
La equivalencia entre el azúcar moreno y el azúcar blanca es prácticamente la misma, aunque eso también dependerá del azúcar moreno que usemos, porque he de advertir que la mayoría del azúcar moreno que se vende en supermercados no es más que azúcar blanca “pintada”con extracto de melaza . Así que no nos dejemos engañar y asegurémonos que es azúcar moreno integral. La mejor manera de averiguarlo es comprobando que sea oscura y pegajosa, esa sí es la auténtica.

Natillas de soja

Pocos días faltan para las grandes mesas repletas de carnes, pescados, turrones y alguna que otra verdura arrinconada y olvidada por sus comensales, pero quisiera recordaros que estas fiestas no son sólo para ponernos hasta arriba de comida, sino para compartir con las personas que más queremos y celebrar que seguimos disfrutando juntos  estas fechas y a lo mejor disfrutando con más miembros en la familia, esos que no importa que aún no hablen porque con una mirada ya lo dicen todo e iluminan nuestra sonrisa.

Muchos se dejan llevar por esa conocida frase de… “un día es un día”, pero los atracones sientan mal también en la cena de nochebuena, por ello no le demos a nuestro cuerpo las grasas y el exceso de calorías de las que hemos huido el resto del año!!
Podemos comer bueno y sano, y también comer postre, pero sugiero algo más ligero.

Seguro que algún familiar nuestro hará sus pinitos con la repostería y nos encontraremos con grandes tartas de chocolate (una gran tentación para los más chocolateros como yo), pero propongo hacer estas suaves natillas de soja antes de degustar tartas y pasteles más grasos. Seguro que así no vamos a repetir estos calóricos postres… quién sabe, a lo mejor repetiremos las natillas.

De sobra son conocidas estas cremas dulces de sobremesa, pero ¿alguien las ha hecho de soja?

Son igual de cremosas pero con todas las propiedades de la soja, pero de sus innumerables virtudes ya hemos hablado antes, así que centrémonos en nuestra receta de hoy.

Ingredientes:

  • 60 gr de fructosa o 120 gr de azúcar moreno
  • 4 huevos
  • 600 gr de leche de soja
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • canela en polvo

Preparación con la Thermomix:

Tan sencillo como meter todos los ingredientes, excepto la canela en polvo,  en el vaso de nuestra mágica Thermomix y programar  8 minutos  a temperatura de 90º y con velocidad 4.

Las distribuimos en pequeños moldes y los dejaremos enfriar para después introducirlas en el frigorífico.

En el momento de servir podemos decorar y enriquecer con canela en polvo, porque le da un color y un aroma inconfundible.

Preparación sin la Thermomix:

Mezclar en un bol todos los ingredientes, excepto la canela en polvo, batiendo muy bien con la batidora de mano. Seguidamente cocinar a fuego medio mientras removemos con una varilla hasta que cuajen un poco. Meter en moldes y dejar enfriar a temperatura ambiente, para luego introducirlos en el frigorífico. Añadir la canela antes de servir.

Si quieres elaborar natillas de chocolate, puedes hacerlo cambiando la leche de soja por un batido de soja de chocolate y añadiéndole un poquito de cacao puro en polvo sin azúcar si te gustan más oscuras.

Yogur natural

Después de una comida sana,  una buena elección  para tomar de postre es un yogur natural hecho por nosotros mismos con fruta picada.

Y es una sana opción para cualquiera de nosotros, ya que si no queremos consumir muchas calorías le podemos añadir un endulzante natural y  unas frutas picadas, pero los afortunados que no tienen que estar contando calorías, pueden añadirle también gotas de chocolate y hacer una strachiatella riquísima.

Con él podemos enriquecer nuestro almuerzo, pero también es un desayuno o una merienda ideal, debido a su gran contenido en calcio.

También ahorramos muchísimo, porque de un solo yogur podemos sacar  10 yogures!!

Es la  magia de la cocina.

Ingredientes:

  • 900 gr de leche descremada
  • 100 ml de nata para cocinar (que tiene menos grasas)
  • 70 gr de leche en polvo
  • 1 yogur natural

Preparación con la Thermomix:

Encendemos el horno a 50º con calor arriba y abajo  para que se vaya calentando.

Introducir todos los ingredientes en el vaso, excepto el yogur natural, y programar 10 segundos velocidad 4.

El siguiente paso será programar 3 minutos, 50º y velocidad 2 ½ . Añadir ahora el yogur y mezclar 30 segundos en velocidad 3.

Elegir recipientes pequeños con tapa (o taparlos con film transparente) y rellenarlos con nuestro yogur.

Apagar el horno  (sí, aunque parezca raro habéis leído bien) e introducir nuestros recipientes en él para dejarlos toda la noche fermentando con ayuda del calor del horno.

Y magia! A la mañana siguiente nos encontraremos unos yogures suaves y deliciosos con una textura inigualable, que tendremos que guardar en la nevera para enfriarlos y disfrutar de unos yogures sin colorantes, conservantes y sin ningún edulcorante artificial. Y lo mejor: será del sabor que nosotros queramos!

Es lo bueno de poder elegir!

Preparación sin la thermomix:

Encendemos el horno a 50º con calor arriba y abajo  para que se vaya calentando.

Metemos todos los ingredientes en una jarra alta, excepto el yogur natural, y lo batimos bien con una batidora de mano. En un cazo meter  la mezcla y cocinarla a fuego medio mientras lo removemos con una varilla. Pasados unos 3 minutos más o menos, volvemos a poner la mezcla en la jarra y metemos el yogur natural. Batir bien con la batidora de mano.

Elegir recipientes pequeños con tapa (o taparlos con film transparente) y rellenarlos con nuestro yogur.

Apagar el horno  e introducir nuestros recipientes en él para dejarlos toda la noche fermentando con ayuda del calor del horno.

A la mañana siguiente meterlos en el frigo y a disfrutar de su sabor, porque quedan igual de ricos, aunque no los hagas con la thermomix!!

 

Se pueden enriquecer con trozos de frutas, con muesli, mezclándolos con compota de frutas e incluso hacer un cremoso batido  con fruta fresca o congelada, agregándole un poco de leche.

Compota de frutas

Por mucho que nos quieran vender esos prácticos tarritos que vemos en la sección de bebés de cualquier supermercado como un producto elaborado 100% natural, nunca serán tan saludables para nuestros hijos como la compota de frutas echa en casa, eligiendo nosotros mismos las mejores frutas y sin ningún tipo de conservantes ni colorantes.
Con una batidora de mano o la Thermomix podemos hacer infinidad de compotas, siempre y cuando nuestro pediatra nos haya informado sobre qué frutas puede comer nuestro bebé.
Con esta sencilla, sana y natural receta,  no sólo le daremos la merienda a nuestro pequeño, sino tendremos el postre  ideal para los papás, (porque están buenísimas, je je).

Ingredientes:

  • una pera Conferencia
  • un plátano (de Canarias, claro está)
  • una manzana Fuji
  • una naranja dulce

Preparación en la Thermomix:

Elegir las piezas de fruta más maduras, limpiarlas muy bien,  pelarlas y trocearlas. Introducirlas en el vaso durante 10 segundos, velocidad 5.

Bajar, con ayuda de una lengua o cuchara,  la fruta que haya quedado en las paredes del vaso y programar 3 minutos con temperatura de 50º y velocidad 3 1/2.

Cuando finalize, programar 1 minuto con velocidad progresiva 4-7-10 hasta triturar bien nuestra compota, para que  luego nuestro niño no nos mire con cara regañada!!